¿Quiénes mueven los hilos? ¿Cómo podemos saberlo? Existe un poder político y un poder económico. Intentemos verlo también desde las tres áreas de desarrollo: físico, mental y espiritual.
a) Físico. Aquí entra la fuerza pública —pero también la privada—: mercenarios y la propia población. La fuerza pública responde al poder político, y este responde, en teoría, a la presión de los contribuyentes. Pero puede ignorarlos y actuar movido por la presión económica o por quien esté moviendo los hilos en la sombra. La fuerza mercenaria, por su parte, está al alcance del poder económico.
b) Mental. El poder económico puede crear división en la sociedad porque compra los medios de comunicación masivos y las productoras de cine, y puede presionar a las universidades —como ha hecho Trump—, quien a su vez responde a intereses económicos. En otras palabras: con poder económico puedes comprar políticos, científicos y periodistas.
c) Espiritual. El poder lo tienen los líderes religiosos —no tanto como siglos atrás, quizás—, pero son capaces de promover propaganda, como hacen algunos evangelistas a favor de Trump. En otras religiones, como la musulmana, existe mayor cohesión en torno a la fe. El problema de fondo es que cuando el valor del dinero es lo que te permite vivir, termina superponiéndose a valores esenciales como la regla de oro. No sé con certeza quién mueve los hilos. Pero sé que quien controla el dinero, los medios y la fe, los mueve todos.






