Cuando éramos niños nos decían que éramos el futuro. Ese futuro ya está aquí. Es nuestro turno de asumir la responsabilidad. El presente es ya ese futuro del que nos hablaban. Debemos centrarnos en él, resolver los problemas que tenemos y trabajar por hacer realidad el sueño de una vida mejor para todos. ¿Cómo lograrlo? Les presento un marco que puede servirnos de guía, compuesto por cinco partes: cimientos, misión, valor, objetivo y propósito.
1. Cimientos. Consiste en lo básico que una sociedad necesita para vivir: salud, seguridad, justicia y educación. Cada uno de estos elementos debe cumplir unos mínimos para que el siguiente funcione, y los cuatro juntos son las áreas sobre las que se sustenta toda sociedad.
2. Misión. El desarrollo del conocimiento en las áreas física, mental y espiritual. El conocimiento es parte esencial del desarrollo de una sociedad, y debemos seguir invirtiendo en estas tres áreas.
3. Valor. Sí, hay uno que es el principal, es la regla de oro: amar al prójimo como a uno mismo, como a nuestros padres, hijos y hermanos. Como a nuestra propia alma.
4. Objetivo. Como sociedad debemos aspirar al desarrollo de una sociedad ética, filosófica y de hermandad —una sociedad que busca la sabiduría—.
5. Propósito. Todos unidos como un todo con un propósito común: amar, servir y buscar la verdad.
Con este marco de cinco puntos podemos encontrar algo común que respete nuestras diferencias y nos permita desarrollarnos y convivir en paz —hoy y en el futuro—. ¿Cuándo empezamos? Hoy. El presente, ese futuro del que nos hablaban, ya está aquí.






