Los personajes que llegan a ganar fama y convertirse en ídolos de muchos, cuando existen injusticias, guerras y genocidios, se ven arrastrados hacia uno de los bandos —lo quieran o no—. Incluso si intentan mantenerse neutrales, pueden ser utilizados. Y si continúan siendo parte de esa manipulación, lo que empezó como algo pasajero y ambiguo se convierte en un apoyo claro y significativo a la parte manipuladora.
Hay pueblos, hay niños, que tienen como ídolo y héroe a una persona que les muestra simpatía. Pero son héroes postizos: porque también simpatizan con los opresores de esos mismos pueblos, con quienes permiten que esos niños mueran. Muestran con su silencio y su falta de distanciamiento que, o bien apoyan a los opresores, o simplemente quieren vivir en su burbuja —y el resto les importa poco o nada—. Tal vez ayudan a algunos porque queda bien. O son simplemente apáticos. Y mientras no les afecte directamente, no reaccionarán.
¿Puedes estar en contra sin decir nada? Sí: puedes mantenerte aislado en tu burbuja. Sería como un héroe con poderes que no los usa para ayudar —porque teme perder sus privilegios, o porque simplemente es un héroe postizo—. Puede parecerlo, puede fingirlo, puede tener momentos: pero no lo es.
